EL LEÓN: CUENTO HINDÚ
En una ocasión, un león se aproximó hasta un lago de aguas despejadas para calmar su sed y, al acercarse a las mismas, vio su rostro reflejado en ellas y pensó: "¡Vaya!, este lago debe ser de este león. Tengo que tener mucho cuidado con él."
Atemorizado se retiró de las aguas, pero tenía tanta sed que regresó a las mismas. Allí estaba otra vez el "león".
Atemorizado se retiró de las aguas, pero tenía tanta sed que regresó a las mismas. Allí estaba otra vez el "león".
-¿Qué hacer?- La sed lo devoraba y no había otro lago cercano. Retrocedió. Unos minutos después volvió a intentarlo y, al ver al "león" abrió las fauces amenazadoramente, pero al comprobar que el otro "león" hacía lo mismo, sintió terror. Salió corriendo, pero ¡era tanta la sed!
Lo intentó varias veces de nuevo, pero siempre huía espantado. Pero como la sed era cada vez más intensa, tomó finalmente la decisión de beber agua del lago sucediera lo que sucediese. Así lo hizo. Y al meter la cabeza en las aguas, ¡el "león" desapareció!
Tener miedo es normal, si hablamos del miedo que nos hace ir con prudencia y prepararnos ante situaciones que vamos a vivir; no el que nos limita, nos hace ir siempre con una coraza por la vida y nos obliga a dejar de hacer cosas por vernos incapaces de superarlas, por nuestras creencias adquiridas o experiencias anteriores.
Tenemos que dar el valor real a cada situación de nuestra vida y a los pensamientos; respirar, relajarnos y enfrentarnos a nuestros miedos nos ayudará a crecer a ganar el pulso al miedo y a darnos cuenta de que la mayoría de nuestros miedos están en la mente, no en el medio.
Un abrazo.

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