martes, 14 de mayo de 2013

Los animales como terapeutas de las personas

Que los animales ayudan a las personas en distintas actividades, es un hecho. Pero cada vez más a menudo los numerosos estudios científicos avalan los beneficios que proporcionan las terapias con distintas especies de animales en muchos tipos de enfermedades, sobre todo las enfermedades psicológicas.
 
Estas terapias no curan por sí mismas, pero complementan a la medicina académica y ayudan a la rehabilitación de muchas enfermedades.
 
Terapias asistidas con animales:
 
Los Delfines: Nadar con delfines, estimula el sistema nervioso central (el que percibe los estímulos procedentes del exterior y transmite los impulsos a nervios y otros músculos); los delfines nos transmiten sus sonidos de ondas alfa a través de su "sonar" . Los delfines, primero nos escanean a nivel físico, mental y emocional y luego nos envían sus ondas  a través de sus sonidos para ayudar a equilibrarnos.
 
 
Los Caballos: "La hipoterapia". Los caballos favorecen nuestro sentimiento de seguridad. Son animales que no se humillan para pedir afecto, por lo que tenemos que ganarnos su cariño y confianza. Esta terapia está especialmente indicada para problemas de sociopatía (trastorno de personalidad antisocial) y para la rehabilitación motora del organismo.
 
 
Animales de granja: También son animales terapeúticos, ya que tienen más miedo incluso que las propias personas que se acercan a ellos. Cuando una persona consigue tranquilizar a un animal de granja, se está tranquilizando a sí mismo. Conseguir acariciar a una gallina, cerdo o a un conejo, es una aventura, pues también nos tenemos que ganar su confianza. Esta terapia les va muy bien a las personas con exceso de timidez, retraídas, con miedos o muy introvertidas.
 
 
El Perro: Es el gran amigo del hombre por antonomasia, aman al ser humano y son excelentes guías. Fomentan la amistad entre los dueños y la responsabilidad de su cuidado en los niños.
Se ha comprobado que en residencias de ancianos, si se introducen perros, las visitas de médicos disminuyen y aumentan las visitas de familiares.
 
 
El gato: Cuidar de un gato, mitiga el sentimiento de soledad y nos llena de sentido. Es un estímulo psicológico y antidepresivo natural.
El ronroneo de nuestro gato, es musicoterapia, que aleja la enfermedad de nuestra vida y nos inunda de emociones positivas y nos relaja.
La frecuencia de onda del ronroneo de nuestro gato supone una emisión energética positiva que nuestro cuerpo capta y de la que se beneficia, pues produce un aumento de antiinflamatorios naturales en el cuerpo, también es beneficioso para las personas que padecen del corazón ya que les ayuda a bajar la presión y pulso sanguíneo.
 
 
 
 
Un abrazo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario